Dr. Suger se subió a hombros de gigantes y se convirtió en uno
En Guatemala hay pocos íconos no sólo reconocidos, sino además respetados y admirados. Sin duda, nuestro rector y fundador, Dr. Eduardo Suger Cofiño, es uno de ellos y es una personalidad destacada y de quien estamos muy orgullosos.
LOS SUEÑOS SE CUMPLEN
Como el que tuvo el Dr. José Eduardo Suger Cofiño cuando era muy joven. Se propuso estudiar y graduarse en donde se había formado su inspiración: Albert Einstein.
Luego de prepararse a conciencia, en 1958 empezó a estudiar en el Instituto Politécnico Federal de Zúrich, Suiza, donde se convirtió en el primer físico-matemático de Guatemala al graduarse en 1963.
En 1971 obtuvo el Doctorado en Física Molecular de la Universidad de Austin, Texas. Después escribió libros de texto y 22 trabajos de investigación originales publicados en los Estados Unidos, Suiza, Suecia e India.
Fue investigador en el Centro de Investigaciones de IBM, en Suiza, y profesor de Física y Matemática en los Institutos Minerva y Freudenberg, en Zurich, Suiza.
DESPUÉS DE ESTUDIAR AFUERA ¿POR QUÉ REGRESÓ A SU TIERRA NATAL?
Llegué a la conclusión que era más útil en Guatemala que en Suiza o Estados Unidos. Mi visión fue que aquí, en mi tierra, hacía falta tener profesores para formar a los jóvenes en ciencia y tecnología.
Entendí a cabalidad la profunda importancia que tiene la educación en el progreso de una nación. Por esa razón dejé pasar importantes oportunidades y regresé.
Inicié mi labor docente en varias universidades chapinas, quería hacer una revolución intelectual y una campaña contra el atraso que vivía toda la región centroamericana en el área de la física y la matemática.
Sentía que debía desarrollar mi propia visión educativa pues noté que el mundo se dirigía a posibilidades tecnológicas insospechadas. Estaba seguro de que con la educación tradicional en carreras convencionales estos adelantos no serían adoptados.

¿CUÁL FUE EL SIGUIENTE PASO?
Empecé a dar clases en la recién inaugurada Universidad Francisco Marroquín (UFM) en 1972 y en 1977 junto al Dr. E. Gillot Labbé fuimos a Estados Unidos a una serie de conferencias sobre computación y su influencia, así como sobre el desarrollo de nuevos programas universitarios.
Al volver a Guatemala desarrollamos un proyecto para la creación del Instituto de Informática y Ciencias de la Computación (IICC), que empezó a impartir la carrera de Ingeniería de Sistemas, Informática y Ciencias de la Computación.
El éxito fue tal que el instituto se convirtió en la Facultad de Ingeniería de Sistemas, Informática y Ciencias de la Computación (FISICC), la primera de la región, que siguió creciendo hasta convertirse en Universidad Galileo en 2000, la primera con enfoque tecnológico.
¿POR QUÉ ELIGIÓ ESE NOMBRE PARA SU PROYECTO DE EDUCACIÓN SUPERIOR?
Chartres dijo que podemos ver más allá, más lejos, pero somos enanos por lo que debemos subirnos a los hombros de gigantes, es decir a la ciencia y sus revolucionarios.
Galileo Galilei representó el cambio de una época, marcando el fin de la Edad Media y el principio del Renacimiento. Más allá de sus invenciones, Galileo fue un hombre de visión, de ideas que trascienden el conocimiento y los paradigmas de su época; es un símbolo de cambio y renovación.
En Universidad Galileo queremos marcar el renacimiento de nuestro país para enfrentar los retos de la globalización y la revolución digital que vivimos.

CON RESPECTO A LA EVOLUCIÓN DE LA INSTITUCIÓN ¿EN QUÉ SE DIFERENCIA AQUELLA UNIVERSIDAD QUE EMPEZÓ A TRABAJAR EL 31 DE OCTUBRE DE 2000 A LA DE HOY?
Seguimos trabajando con los mismos principios, pero en 25 años hemos crecido mucho. Nuestra misión es la formación de profesionales con excelencia académica de nivel mundial, un alto espíritu de justicia y valores humanos y éticos, al servicio de nuestra sociedad, al incorporar la ciencia y la tecnología contemporánea. Estamos comprometidos con nuestro país a darle oportunidad de acceder a estudios universitarios a todas las personas sin distinción alguna.
En el 2000 se autorizó a Universidad Galileo con tres facultades: Facultad de Ingeniería de Sistemas, Informática y Ciencias de la Computación (FISICC), Facultad de Ciencia, Tecnología e Industria (FACTI), Facultad de Educación (FACED); y dos escuelas: Escuela de postgrados y Escuela Técnica (ESTEC). Al inició se ofrecían 4 ingenierías, 5 licenciaturas, 4 técnicos, 5 maestrías y 2 posgrados. Hoy, cuando cumplimos 25 años, contamos con 140 sedes y 26 unidades académicas con casi 300 carreras en niveles de diplomados, técnicos universitarios, licenciaturas, posgrados, maestrías y doctorados.
En el campus central están inscritos un promedio de 40 mil estudiantes pero con nuestros cursos en línea se ha llegado a más de 1 millón 200 mil personas.
SIEMPRE HA DICHO QUE SU SUEÑO ES CAMBIAR EL MUNDO A TRAVÉS DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR. ¿CREE QUE LO HA LOGRADO? ¿CUÁL ESPERA QUE SEA SU LEGADO?
Hemos trabajado duro para modernizar la educación superior en Guatemala y la región, considero que se ha avanzado mucho. Los temas más relevantes y recientes para la academia y la industria son conocidos y tratados en nuestro medio mucho más rápido ahora. Eso nos hace más competitivos incluso de manera internacional.
He logrado parte de mi meta, de mi sueño, pero todavía hace falta por lo que seguimos trabajando. Como rector el legado que quisiera dejar es que todos sepan que la educación es muy importante y que por medio de ella podemos cambiar vidas.
Como Universidad Galileo el legado que espero es que siempre seamos un centro donde empujemos y ayudemos a través de la investigación a que nuestros estudiantes busquen ser mejores ciudadanos del mundo. Que nuestros estudiantes sepan siempre que podemos ser mejores y que siempre siendo un equipo podemos alcanzar todas las metas.
EN ESTE RECORRIDO ¿QUÉ LO HA MARCADO? ADEMÁS, ¿CUÁLES SON LOS DESAFÍOS QUE HA ENCONTRADO?
Me ha marcado el hecho de encontrar muchos profesionales que también quieren revolucionar la educación en Guatemala, junto a ellos he podido desarrollar grandes proyectos. Así he logrado conformar un equipo comprometido con nuestras metas e ideales. Los desafíos son muchos, pero ya se tienen más herramientas para sortearlos. Los estudiantes son una fuerza en todo el mundo, no solo en Guatemala.
