Medicina Integradora, una visión holística de la salud

Medicina Integradora, una visión holística de la salud

La medicina alopática se ha venido desarrollando en paralelo a la medicina tradicional, llegando ambas al punto de complementarse bajo el concepto de Medicina Integradora. Sin embargo, aún hay engranajes sueltos, planteados en el I Congreso de Medicina Integradora.

Evaluar los beneficios de “integrar y articular los enfoques tradicionales y complementarios de la salud”, para resolver algunos de los problemas que enfrentan los sistemas sanitarios fueron las palabras con que Carissa F. Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud, se refirió a la Medicina Integradora en Brasil.

Pocos meses después, en Guatemala se reunieron especialistas de diferentes países en el I Congreso de Medicina Integradora para compartir experiencias, evaluar los avances y los retos de este nuevo enfoque de la salud con el que se da prioridad al bienestar de la persona en todas sus dimensiones.

Una de las ventajas que ofrece la Medicina Integrada es que “Permite un mejor aprovechamiento de los recursos y menores gastos en la compra de medicamentos, por ende una ampliación de la cobertura de salud en varios niveles de atención”, afirma el Doctor Armando Cáceres, catedrático de la Facultad de Biología, Química y Farmacia (FABIQ), de Universidad Galileo.

“Estas terapias no dependen de consorcios industriales comerciales con productos de patente”, sin embargo, Cáceres deja claro que el concepto de Medicina Integradora reconoce que “cada una de las terapias tiene sus aplicaciones, fortalezas y limitaciones”. De esta manera, y en términos generales, “las afecciones autolimitadas pueden ser tratadas con terapias alternativas y complementarias, las patologías infecciosas son tratadas de mejor forma con terapias convencionales, y las patologías crónicas no transmisibles y malignas se tratan óptimamente en forma complementaria de las terapias convencionales y alternativas”, explica el Químico Biólogo.

Para el Doctor José Morales, Cirujano Cardiovascular y practicante de terapias alternativas, “los pacientes nos exigen cada vez más que les demos respuesta a sus problemas, la alopatía llegó a un punto que tiene que buscar estas áreas que han estado abandonadas para el estudio científico”, algo que considera beneficioso tanto para los profesionales como para los pacientes

Por otra parte, también es una ventaja que “la gente conoce de los tratamientos, sus propiedades curativas, forman parte de nuestras costumbres, por lo que en el interior de la República las personas ven con buenos ojos el uso de la medicina alternativa”, agrega el homeópata Francisco Quiñónez. En Latinoamérica, uno de los referentes del desarrollo de Medicina Integradora es Perú, donde se ha integrado al seguro social dejando varios logros: “Satisfacción del 90 al 95 por ciento en el paciente; es más costo efectiva que la medicina tradicional, en especial en ostomía articular, neuropsiquiatrías y cardiometabólicas”, explica Marta Villar López, Gerente de Medicina Complementaria en el Seguro Social de Salud de Perú.

LAS CINCO ÁREAS DE LA MEDICINA INTEGRADORA

  1. Sistemas médicos alternativos: medicinas tradicionales, homeopatía, homotoxicología y naturopatía.
  2. Terapias biológicas y naturales: fitoterapia, trofoterapia, zooterapia y mineraloterapia.
  3. Terapias de manipulación corporal: quiropraxia, yoga, masaje y drenaje linfático.
  4. Terapias con enfoque mente-cuerpo: meditación, relajación, hipnoterapia y oración.
  5. Terapias basadas en energía: tai chi quan, acupuntura, reflexología y terapia neural.

EL APORTE DE LA ACADEMIA

Uno de los argumentos discutidos de la Medicina Integradora es la falta de investigación, documentación y evidencia científica. Algunos profesionales como el colombiano Rafael Díaz, especialista en Osteopatía, sugiere “aceptar que se necesita una investigación diferente a la que se practica con la alopatía”. Para el guatemalteco Ronald Castellanos, especialista en Terapia Neural y Medicina Estética, por más de 20 años, “los médicos son los encargados de recopilar datos estadísticos para contribuir con la academia, siendo los principales críticos de los tratamientos para demostrar que las terapias funcionan, tienen sus indicaciones y también sus efectos adversos”. En ese mismo sentido, Eduardo Montalvo, especialista en Apicultura, enfatiza que “No podemos partir de prácticas tradicionales o improvisadas, ni de estudios hechos en otros países, necesitamos desarrollar nuestra investigación propia, en nuestro contexto”.

Cuando tenemos un dolor de cabeza, un médico nos da pastillas, otro dice que se alivia con acupuntura, y funciona, entonces ahora estudiemos en qué se fundamenta, cuáles sus bases teóricas y estudios que la sustentan

Dr. Eduardo Suger,
Rector de Universidad Galileo

Se debe tener la fundamentación del médico alopático, pero el criterio del médico integral

Dr. Francisco Quiñónez
Especialista en Homeopatía

Esta visión integradora se ha tenido en Universidad Galileo desde hace años con programas como el de Técnicas Universitarias en Atención del Parto, con los que “las comadronas, con herencias ancestrales, se forman con un conocimiento sólido y científico que les permite evaluar si sus técnicas son correctas, hay alternativas mejores o riesgos”, comenta el Dr. Eduardo Suger, Rector de esta casa de estudios.

“Muchas personas consumen productos naturales o hacen uso de las terapias alternativas, obteniendo beneficios, pero es importante la educación para fortalecer tratamientos más eficaces y seguros”, indica Ana Lucía Valle, Decana de FABIQ. La inclusión del tema en Universidad Galileo incorpora un curso obligatorio para estudiantes de Química Farmacéutica en cuarto año, uno optativo de Fitoterapia en quinto año y uno en la maestría de Productividad en Ciencias de la Salud.

UN DESAFÍO PARA EL PAÍS

Para el homeópata Quiñónez, “el desafío más grande es salir del empirismo y validar cada uno de los procesos. La formación implica un camino largo donde se necesita conocer la experimentación plasmada en la materia médica homeopática y relacionarte con la psique del paciente para entender la dinámica de la enfermedad, no es algo sencillo”.

Sin embargo, además de mejoras en la academia, la apertura de profesionales a reconocer la Medicina Integradora y de la concienciación del mismo paciente, se tienen desafíos grandes en el área de la legislación. Países como Perú han logrado que se instalen unidades de medicina complementaria en gran parte de los centros asistenciales.

Nicaragua, por su cuenta, ofrece a sus ciudadanos “117 clínicas de medicina natural en el primer nivel de atención y 83 clínicas del dolor en hospitales departamentales, regionales y nacionales”, afirma María García Medina, Médico General y experta en Medicina Complementaria. En Guatemala aún se requiere “la inclusión del tema en legislación, seguros, clínicas, hospitales y universidades.

Es indispensable la sensibilización de los sectores oficiales y políticos para propiciar un cambio de paradigma de una medicina más humana, preventiva, que aprovecha los recursos naturales locales y que, como su nombre lo indica, es integradora”, concluye Cáceres.

| Revista Galileo| enero 2020 |
Etiquetas: Desafios, Edición 22, Medicina, Salud,

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