Un sistema que busca salvar vidas

Un sistema que busca salvar vidas

Universidad Galileo, a través del Laboratorio de Mecatrónica, desarrolló el Sistema de Alerta Temprana Galileo, SATGAL, que tiene como principal objetivo alertar a una población sobre la crecida de un río.

El sistema consiste en un conjunto de componentes con el objetivo de alertar a la población en casos de peligro, además de recolectar y procesar datos, al ofrecer predicciones temporales sobre un posible comportamiento del evento y posibles efectos. El software, desarrollado específicamente para este proyecto, permite observar en tiempo real la situación de cada cuenca y el comportamiento previo de la misma.

El proyecto se inició en 2009, posteriormente se estancó, pero en 2016 se reactivó con el objetivo de apoyar a las comunidades alertándolas con anticipación sobre el crecimiento de los niveles de los ríos y, al mismo tiempo, recopilar información para luego crear modelos de predicción.

La pérdida de vidas humanas, los daños materiales en las casas de las comunidades y crear conciencia de la vulnerabilidad en las poblaciones, son los problemas sociales que atiende el Sistema de Alerta Temprana.

¿CÓMO FUNCIONA?

Un sensor, que consiste en una sonda de medición de tres metros de alto, es colocado en un sector de la cuenca del río que se monitorea, al menos en tres puntos (parte alta, media y baja). La sonda va conectada a una caja de control y transmisión que se encuentra ubicada en la casa de un representante de la población cercana al río.

La transmisión de información se efectúa cada 15 minutos hacia el panel de monitoreo ubicado en el Laboratorio de Mecatrónica, en Universidad Galileo. Luego se envían mensajes de texto con la información de los niveles de los tres sitios monitoreados a los delegados departamentales de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), de la Dirección Municipal de Planificación (DMP) que tiene a su cargo el monitoreo de los sensores del río y de las Pastorales de las comunidades.

Al momento de detectar una crecida, el comunitario cuenta con alarmas visuales (roja y amarilla) y sonoras indicando que el río está aumentando su nivel.

Los delegados son los únicos encargados de efectuar una alerta de evacuación o de prevención, dependiendo de la evaluación que haga del río, y luego de acceder al sistema de monitoreo que está en la Universidad, ellos cuentan con acceso desde sus teléfonos celulares y/o computadoras.

El sistema usa: Sonda de Medición, Equipo de Control, Equipo Transmisor GSM, Equipo Receptor GSM y Programa de Monitoreo. Utiliza energía renovable fotovoltaica (por radiación luminosa o análoga) y un sistema de transmisión inalámbrica de datos (GSM). Actualmente utiliza tecnología 2G, es de bajo costo y fácil implementación.

AVANCES Y LOGROS DEL SISTEMA

Según el Ingeniero Amílcar Véliz, Coordinador de Proyectos del Laboratorio de Mecatrónica y Automatización Industrial, de Universidad Galileo, se han tenido avances importantes con este sistema.

“Uno de los principales logros es tener información de casi un año del comportamiento de los ríos que estamos monitoreando. También hemos diseñado dos diferentes modelos de sensores para tener información más exacta y en estos momentos estamos realizando pruebas para un tercero. Otro de los avances es el envío de mensajes a los delegados encargados de cada uno de los ríos”, explica el Ingeniero Freddy Velásquez, Director del Laboratorio de Mecatrónica y Automatización Industrial, de Universidad Galileo.

El impacto que ha tenido el sistema en las comunidades ha sido bastante positivo, incluso los mismos habitantes ya fueron testigos de su utilidad.

“El más grande logro que hemos tenido con el proyecto es la satisfacción de salvar vidas. Se dio una situación muy peligrosa en 2018 en la aldea Entre Ríos (Cobán, Alta Verapaz), en la que el sistema ayudó a detectar la crecida del río y así dar aviso a los delegados para alertar a la población afectada con suficiente tiempo de anticipación para poder evacuar”, describe Véliz.

RÍOS MONITOREADOS

El sistema se instaló en los ríos Coyolate (2011), María Linda (Escuintla) y Los Esclavos (Santa Rosa) (2013). Actualmente se monitorean las comunidades del Río Icbolay, en Alta Verapaz (desde 2015) y el Río Naranjo, en San Marcos (desde 2017). El Río Meléndrez se agregó al monitoreo del Río Naranjo al determinar que es un afluente importante en esta cuenca.

“Se mantiene contacto con los Bomberos Voluntarios y las municipalidades participantes, además de realizar visitas periódicas a cada uno de los sitios para revisar el correcto funcionamiento del sistema”, indica el ingeniero William Barales, asistente de investigación del mismo Laboratorio. 

LOS RETOS

Para el funcionamiento del sistema se requiere del constante apoyo de CONRED y entidades similares para su sostenibilidad. “Siempre estamos en busca de nuevas líneas de financiamiento para seguir expandiendo el proyecto”, agrega Véliz.

Las instituciones que actualmente están involucradas junto a Universidad Galileo son: ICC (Instituto del Cambio Climático), CONRED, TROCAIRE (ONG irlandesa) y Pastoral Social Cáritas (San Marcos y Alta Verapaz). Con el apoyo de todas se han realizado jornadas de capacitación a personal voluntario de las comunidades y de las municipalidades.

Ejemplo de una crecida (Rio naranjo)
| Revista Galileo| junio 2021 |
Etiquetas: Edición 23, Ingeniería, Proyectos, Sistema,

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