Observación histórica de los satélites de Júpiter – Universidad Galileo
El sábado 7 de febrero, la comunidad universitaria y público en general se reunieron en el campus central de Universidad Galileo para realizar una observación astronómica muy especial: contemplar con telescopios los satélites de Júpiter, tal como lo hizo el gran astrónomo Galileo Galilei el 7 de enero de 1610.
El descubrimiento que cambió la visión del universo
Durante la actividad organizada por el Instituto de Investigación de Ciencias de la Tierra y Astronomía se explicó a los asistentes que Galileo fue la primera persona en la historia en observar satélites orbitando otro planeta. Nadie antes había visto —y mucho menos comprendido— que otros cuerpos celestes podían girar alrededor de un planeta distinto a la Tierra.



Aquella noche del 7 de enero de 1610 marcó un momento trascendental en la historia de la ciencia, pues por primera vez se evidenciaba que no todo giraba en torno a nuestro planeta.
Este descubrimiento se convirtió en una pista fundamental para que Galileo comprendiera que el sistema geocéntrico no describía correctamente la realidad y que el modelo heliocéntrico —en el que los planetas giran alrededor del Sol— explicaba con mayor precisión el movimiento del sistema solar. Esta conclusión se fortaleció posteriormente con la observación de las fases de Venus, hallazgo que consolidó definitivamente su postura científica.
Una experiencia astronómica en Universidad Galileo
En esta ocasión participaron aproximadamente 40 asistentes: estudiantes universitarios, personal administrativo, público externo y personas interesadas en la astronomía.
Se instalaron cuatro telescopios de Universidad Galileo —dos reflectores y dos refractores— para que los participantes pudieran apreciar a Júpiter desde diferentes configuraciones ópticas.
La observación fue completamente exitosa. Desde el inicio se disfrutó de un cielo despejado y el planeta Júpiter se mostró brillante y perfectamente visible”
Júpiter y sus satélites: una visión que trasciende siglos
Los asistentes pudieron observar claramente los satélites alineados sobre el ecuador del planeta, tal como los vio Galileo hace más de cuatro siglos.
Se explicó que, gracias a su formación científica, Galileo realizó anotaciones y dibujos detallados de las posiciones de los satélites, comparándolos noche tras noche hasta publicar sus hallazgos en marzo de 1610.
Al aumentar la potencia de los oculares, los participantes apreciaron las bandas ecuatoriales del planeta y las franjas blancas que caracterizan su atmósfera.
Fue especialmente asombroso observar cómo estas bandas se alinean con el plano orbital de los satélites.
Algunos observadores notaron incluso que, en el transcurso de pocas horas, los satélites cambiaban ligeramente de posición, y uno de ellos comenzaba a ocultarse detrás del planeta.
Ciencia para todas las generaciones
La diversidad de edades enriqueció la experiencia: niños desde los 9 años, jóvenes adultos entre 25 y 30 años y personas mayores de alrededor de 60 años compartieron la misma emoción ante el cielo.
Gracias a todos los asistentes, fue posible revivir un momento histórico de la astronomía y comprender de manera directa la magnitud del descubrimiento de Galileo, celebrando la ciencia tal como nació: observando el cielo con curiosidad, método y asombro.
Artículo en colaboración con el Ing. Edgar Castro, director del Instituto de Investigación de Ciencias de la Tierra y Astronomía