Panorama del derecho tributario empresarial en Guatemala: Evolución legal, riesgos frecuentes y el rol del nuevo asesor fiscal
El panorama tributario en Guatemala exige profesionales capaces de interpretar la ley, prevenir riesgos y responder estratégicamente ante nuevos desafíos fiscales. El Dr. Fernando Cordón analiza cómo evoluciona el rol del asesor fiscal y la importancia de la especialización académica.
El derecho tributario empresarial en Guatemala evoluciona constantemente ante nuevas regulaciones, criterios administrativos y desafíos de fiscalización. En este contexto, el rol del asesor fiscal ha cambiado y hoy exige una preparación multidisciplinaria que combine conocimientos jurídicos, estratégicos y tecnológicos.
En entrevista, el Dr. Fernando Cordón, docente de la Maestría en Derecho Tributario Empresarial, de la Facultad de Ciencia, Tecnología e Industria, explica que el nuevo experto tributario debe dominar distintas ramas del derecho, así como herramientas financieras y de cumplimiento, para brindar asesoría preventiva y estratégica a empresas y contribuyentes.
¡Te invitamos a leerla!
Estudios afirman que el nuevo perfil de un asesor fiscal es que debe tener conocimientos en estos tres temas: jurídico, estratégico y digital. ¿Qué opina al respecto?
Es correcto que un asesor fiscal debe ser un profesional que domine una diversidad de disciplinas y ciencias jurídicas, además de las indicadas.
Por ejemplo: disciplinas como contabilidad, finanzas y merceologia; y ciencias del derecho como constitucional, internacional público y privado, administrativo, mercantil, civil, tributario, aduanero, penal y procesal, por mencionar los más habituales.
Todo lo anterior, para una correcta interpretación, integración y aplicación normativa.
¿En qué se relacionan estos temas con el nuevo rol del experto tributario?
En la defensa en vía administrativa: Considerando que para el caso de Guatemala existe una regulación robusta en materia tributaria, con diversidad de procedimientos y medios de impugnación administrativos que exige a los obligados tributarios su dominio para la fundamentación estratégica de sus decisiones; además del correcto uso de las herramientas tecnológicas a disposición.
Revisión de estructuras fiscales: Cabe destacar que al ciudadano guatemalteco le asiste el principio de libertad de acción; es decir, que puede realizar todo aquello que la ley no le prohíba.
En el caso específico tributario existen seis principios constitucionales que armonizan el sistema normativo y le impone límites a la autoridad fiscal, resaltando el principio de legalidad que se refiere a privilegiar la ley, lo normado.
Entonces, toda decisión fiscal debe estar revestida de legalidad para evitar contingencias fiscales como incurrir en infracciones o delitos tributarios.
De la asesoría preventiva: Es de resaltar que autoridad fiscal en Guatemala está dotada de diferentes competencias administrativas, como verificar, fiscalizar, controlar, investigar, determinar y cobrar; por lo que reviste de importancia contar, en todo momento, con asesoría especializada que oriente de forma preventiva a los tributarios sobre buenas prácticas y debido cumplimiento.
Interpretación contextualizada de la ley: La obligación tributaria es personalísima y está basada en un vínculo jurídico entre el que está facultado a exigir, ente público acreedor, y el que está obligado a cumplir, el obligado deudor; por lo que es una relación jurídica de derechos y obligaciones mutuas.
La referida relación está fundada en un ordenamiento jurídico jerárquico, con principios para la interpretación, integración y aplicación normativa que prohíbe la aplicación analógica para suponer obligaciones, beneficios, infracciones y consecuencias; por lo que debe resolverse caso por caso, basado en ley.
¿Y cómo cree que en la actualidad debe formarse un asesor fiscal?
Ofrezco algunos ejemplos. Dominio de normativa primaria y secundaria: El derecho tributario como toda ciencia jurídica no es estático, sino que es dinámico; por lo que constantemente se crean, reforman o se adicionan normas, se celebrar convenios o tratados internacionales, se emiten precedentes judiciales o se forma doctrina legal, y se publican criterios administrativos, lo que exige una continua actualización.
Herramientas de auditoría legal: Contar con un programa de debido cumplimiento en la actualidad, se convierte en una herramienta que les permite a los obligados tributarios evaluar su cumplimiento, identificar sus riesgos y decidir de forma asertiva. Por ejemplo: evitar planeaciones fiscales agresivas, proveeduría sin control, subvaloraciones, desaprovechamiento de tratados y carencia de protocolos internos.
Capacitación continua en doctrina y jurisprudencia: Guatemala ya cuenta con una importante cultura de defensa fiscal y para lograr eficientes y eficaces resultados en los procedimientos y procesos administrativos, es menester la capacitación constante sobre la emisión de precedentes judiciales, doctrina legal, doctrina especializada y práctica profesional.
Formación académica especializada: La actualización profesional especializada permitirá la coordinación entre responsables institucionales, el establecimiento de controles internos y de mapas de riesgo, el aprovechamiento de la economía de opción que permite la ley vigente, la vigilancia, la debida diligencia, la asesoría, consultoría y defensa fiscal.
Texto: GES Comunicación Digital







