Educar es transformar vidas: cuando cada rol importa

Educar es transformar vidas: cuando cada rol importa


En el inicio de un nuevo ciclo académico, la Facultad de Educación de Universidad Galileo renueva una convicción: educar no es un acto aislado, es un proceso colectivo donde cada persona —en el aula, en las oficinas o en los pasillos— contribuye a formar seres humanos capaces de cambiar su entorno.


La educación como un ecosistema vivo

La experiencia educativa va mucho más allá de una clase impartida o un examen aprobado. Es un ecosistema donde convergen ideas, emociones, procesos, acompañamiento y vocación. 

Un docente que diseña experiencias de aprendizaje, un colaborador administrativo que gestiona con excelencia, y un estudiante que persevera, están todos participando en la misma misión: transformar vidas a través del conocimiento.

Fotografía: Shutterstock

En la Facultad de Educación, cada inicio de ciclo representa una oportunidad para fortalecer ese ecosistema. Aquí se forman quienes, a su vez, formarán a otros, y esa cadena de impacto comienza en cada acción cotidiana, por pequeña que parezca.

Cuando cada rol se convierte en parte del aprendizaje

El personal administrativo es muchas veces el primer rostro que recibe a un estudiante, quien orienta, resuelve, acompaña y crea condiciones para que el proceso académico fluya. 

Los docentes son guías, mentores y diseñadores de experiencias que despiertan curiosidad y pensamiento crítico. Y los estudiantes —de primer ingreso o de reingreso— son los protagonistas de una historia que se escribe con esfuerzo, dudas, aprendizajes y logros.

Cada uno, desde su espacio, es parte de una misma transformación. Cuando estos roles se alinean, la educación deja de ser un trámite y se convierte en una experiencia que marca vidas.

Volver, comenzar y crecer juntos

Para quienes llegan por primera vez, este ciclo es una puerta abierta al descubrimiento. Para quienes regresan, es la confirmación de una promesa personal: seguir creciendo. 

Para los docentes y colaboradores, es la oportunidad de renovar el compromiso con una educación que no solo transmite información, sino que forma personas con propósito.

Fotografía: Shutterstock

Como expresó el educador brasileño Paulo Freire:

“La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo.”

Esa es la esencia que la Facultad de Educación de Universidad Galileo vive y proyecta en cada ciclo académico: creer que cada persona importa, porque cada persona tiene el poder de transformar.

Un inicio que nos convoca a todos

Este nuevo ciclo no es solo un calendario que comienza. Es una invitación a ser parte activa de una comunidad que aprende, enseña y acompaña. Porque cuando cada rol cuenta, la educación se convierte en una fuerza capaz de construir futuros más humanos, más justos y más llenos de posibilidades.

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| GES Comunicación | 23 enero, 2026 |