Aprender, desaprender y volver a crear: El arte como un acto permanente de transformación

Aprender, desaprender y volver a crear: El arte como un acto permanente de transformación

Cada inicio de ciclo académico es más que una fecha en el calendario: es una oportunidad para mirar hacia adentro, cuestionar lo aprendido y atreverse a crear de nuevo. En la Escuela Superior de Arte, comenzar el ciclo 2026 significa abrir espacio a la evolución, al riesgo creativo y al crecimiento compartido.


El primer paso: aprender con asombro

Para quienes ingresan por primera vez, aprender es descubrir. Es entrar a un universo donde las ideas toman forma, los sentidos se despiertan y la curiosidad se convierte en motor. Cada clase, cada taller y cada diálogo es una invitación a explorar nuevas maneras de expresar lo que somos y lo que soñamos.

Fotografìa: Shutterstock

Aprender en el arte no es memorizar, es observar, sentir y experimentar. Es entender que el conocimiento se construye con preguntas, no solo con respuestas.

El valor de desaprender: soltar para avanzar

Desaprender es un acto valiente. Significa reconocer que algunas certezas ya no nos sirven, que ciertas fórmulas deben romperse para dar paso a nuevas miradas. Para estudiantes de reingreso y docentes, este momento es clave: el arte exige renovación constante.

Desaprender es permitirnos fallar, cuestionar métodos, replantear procesos y abrirnos a otras voces. Es comprender que enseñar y crear también implica transformarse.

Volver a crear: el arte como renacimiento

Crear de nuevo no significa empezar desde cero, sino hacerlo desde la experiencia. Cada ciclo académico es un renacimiento creativo donde lo aprendido se resignifica y se proyecta hacia obras, proyectos y propuestas con mayor profundidad.

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En este proceso, docentes y estudiantes se convierten en compañeros de viaje: unos guiando desde la experiencia, otros impulsando con nuevas perspectivas. Juntos construyen un espacio donde la creatividad no se impone, se cultiva.

Una comunidad que evoluciona junta

La Escuela Superior de Arte es más que un espacio académico: es una comunidad. Aquí, cada inicio de ciclo reafirma el compromiso con una formación artística sensible, crítica y comprometida con la realidad.

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Aprender, desaprender y volver a crear no es un camino individual. Es un proceso colectivo que fortalece la identidad artística y humana de quienes forman parte de esta escuela.

El ciclo académico 2026 inicia con una invitación: atreverse a cambiar, a mirar distinto y a crear con sentido. Porque en el arte —como en la vida— crecer significa transformarse. Y en cada transformación, nace una nueva obra.

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| GES Comunicación | 12 febrero, 2026 |