Astronomía y Astrofísica: Excursión de Observación Estelar fortalece el aprendizaje práctico
Estudiantes del Diplomado en Astronomía y Astrofísica Básica vivieron una experiencia de observación estelar combinando ciencia, práctica y tecnología astronómica.
Observación estelar: aprendizaje práctico en Astronomía y Astrofísica
Autoridades del Instituto de Investigación de Ciencias de la Tierra y Astronomía organizaron una excursión de observación estelar con estudiantes del Diplomado en Astronomía y Astrofísica Básica, incluyendo las tres secciones activas y egresados de años anteriores.
La actividad se realizó en la Finca El Amate, ubicada en la aldea Los Pocitos, Villacanales, Guatemala, a 50 km de la capital. El sitio fue seleccionado por sus condiciones óptimas para la observación astronómica.


El Ing. Edgar Castro, director del instituto, explicó que “escogimos este lugar por ser un lugar oscuro para observar las estrellas y con seguridad perimetral para tranquilidad de los alumnos y de sus padres de familia que nos acompañaron”.
Astronomía aplicada: una experiencia colaborativa
En total participaron 26 personas, entre estudiantes, egresados y dos catedráticos encargados de dirigir la observación estelar. La actividad destacó por su enfoque práctico y colaborativo en el aprendizaje de la astronomía.
El Ing. Castro resaltó que “en total fuimos 26 personas, entre ellos dos catedráticos que dirigimos la observación”, evidenciando el acompañamiento académico durante toda la experiencia.
Uno de los aspectos más llamativos fue la participación de asistentes que llevaron sus propios telescopios, generando admiración y enriqueciendo la experiencia de observación astronómica.
Telescopios y tecnología astronómica: innovación en acción
El profesor Israel Monterroso Villatoro presentó un telescopio Celestron catadióptrico de 14 pulgadas con montura computarizada, capaz de localizar objetos celestes en segundos.
Sobre este equipo, el Ing. Edgar Castro destacó que “cuando lo usó dejó asombrados a todos de cómo con sólo ponerle un código, el aparato buscaba el objeto en cuestión de segundos y lo localizaba en el centro del ocular”.





Asimismo, el alumno Carlos Alberto González Monterroso llevó un telescopio dobsoniano de 12 pulgadas, desarmable y portátil, demostrando cómo armarlo en minutos para observar objetos de cielo profundo.
A esta experiencia se sumó la estudiante Jessica Xetumul, quien utilizó un telescopio Maksutov-Cassegrain de diseño ruso, compacto pero de gran capacidad óptica, equipado con filtro solar.
Observación del Sistema Solar y cielo profundo
Los telescopios de la universidad también fueron utilizados por los estudiantes, quienes los armaron y probaron observando a Júpiter, apreciando sus satélites y bandas ecuatoriales con gran claridad.
Entre los objetos de cielo profundo observados destacaron:
- La galaxia del Sombrero (29 millones de años luz)
- La galaxia M51 Whirlpool (23 millones de años luz)
- El cúmulo globular Omega Centauri (18,000 años luz)
- La nebulosa del Esquimal (5,000 años luz)
- El trapecio en la nebulosa de Orión (1,500 años luz)
- El cúmulo abierto de la Colmena en Cáncer (610 años luz)
- La estrella doble Acrux (329 años luz)
- La estrella doble-doble Alcor y Mizar (81 años luz)


En cuanto a objetos del Sistema Solar, se observaron:
- Júpiter y sus características principales
- La Luna, incluyendo cráteres y el terminador
- El Sol, donde se identificaron dos grandes manchas solares


Astronomía y aprendizaje significativo
La jornada concluyó como una experiencia altamente enriquecedora, donde el aprendizaje de la astronomía y la astrofísica se vivió de forma práctica, colaborativa y motivadora.
El Ing. Edgar Castro enfatizó que “en total una observación muy exitosa donde los asistentes aprendieron y disfrutaron al mismo tiempo”, destacando el valor de estas actividades para fortalecer la formación científica.