LOS RETOS DE LOS UNIVERSITARIOS Y CÓMO MEJORAR EL RENDIMIENTO ACADÉMICO


27 de febrero de 2018

La vida universitaria, llena de expectativas, desafíos y metas por cumplir, aunque el entorno puede parecer o ser desafiante, es una experiencia que solo los que se centran en alcanzar sus objetivos llegan hasta la culminación.

Imagen: Los retos de los universitarios y cómo mejorar el rendimiento académico

Al ingresar por primera vez a la Universidad, se atraviesa una etapa de transición en la vida de todo joven, otra etapa traza nuevas responsabilidades, develará nuevos amigos y nuevos conocimientos, sin embargo, la incertidumbre solo apunta a una cosa, abrir la mente a las nuevas experiencias.

Los retos no solo son para los de primer ingreso, cada año la carrera elegida trae consigo sus propios niveles de dificultad, a esto se agregan distractores, que, aunque parecieran inofensivos pueden provocar una ruptura en el rendimiento y resultados académicos.

Por ello es importante tomar en cuenta que si se desea tener éxito académico hay algunos hábitos que se deben cambiar para adaptar otros, por ejemplo, los señalados por la Revista Forbes.

Imagen: Los retos de los universitarios y cómo mejorar el rendimiento académico

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Entre estos hábitos se encuentran:

Alejar el teléfono celular y el televisor: aun cuando estén apagados, estar cerca puede ser una tentación, lo mejor será revisarlos al completar una tarea.

No estudiar encerrado: estar en una habitación sin aire ni luz es fatal para estudiar porque en poco tiempo dará sueño, es mejor buscar ambientes abiertos y concentrarse.

No dejar todo para última hora: ya sea que se trabaje o no, en esta etapa se tienen más responsabilidades, un familiar a quien transportar, un amigo que necesita un favor y otras situaciones que interrumpan los horarios.

• Olvidarse de la lectura pasiva: si no se procesa el contenido en la mente, solo se está perdiendo el tiempo.

Subrayar no es para todos: puede ser tan engañoso como la lectura pasiva, es decir que, si no se está adquiriendo el conocimiento, solo está coloreando las hojas y resultará tedioso repasar después.

No confiarse creyendo que ya se sabe: aprender es poner en práctica el conocimiento, no repasar solo las operaciones que ya conoces y sus soluciones, eso es memorizar.

Pedir ayuda: algunas veces los profesores lucen serios o apresurados, puede que el orgullo o la pena no permita preguntar, pero lo mejor que se puede hacer si se tienen dudas, es pedir ayuda.

El desvelo no es la solución: mientras se duerme se producen conexiones neuronales que ayudan a encontrar soluciones a tareas, contrario a lo que sucede al desvelarse.

Expertos como la Doctora Beatriz García, coordinadora de la Maestría de Psicopedagogía  de Universidad Galileo, explica “que existen estudiantes que se atienen a que pueden hacer diversas cosas y, a veces, dejan para último una tarea que requiere más tiempo, por lo que terminan entregando una tarea con un nivel muy por debajo de lo que podrían haber realizado”.

Cada quien construye su propio aprendizaje en la medida que anclemos nuevos conocimientos con los que ya tenemos. Si detectamos que tenemos problemas para aprender algo, debemos reconocerlo, aceptarlo y pedir ayuda”, indica la Doctora García.

Tomado de: Revista Galileo, Editado por: Lic. Cesar Martínez, Área de Comunicación Web

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