MENTES BRILLANTES

enrico-fermi

(Roma 1901 – Chicago 1954) Físico nuclear italiano. Alumno de la Escuela Normal Superior de Pisa y se graduó en 1922. Entre estos años y 1932 desarrolló la primer fase de su actividad científica; la de la Física atómica y molecular. En 1927 aplicó la “estadística de Fermi” a los electrones que se mueven en torno al núcleo del átomo, como lo cual estableció un método aproximativo para el estudio de muchas cuestiones atómicas (“método de Thomas – Fermi”).

Entre 1933 y 1949,  estuvo dedicado a la física nuclear. En 1933 su teoría de la radiactividad “beta” dio forma cuantitativa al proceso de la transformación de un neutrón en un protón mediante la emisión de un electrón y un neutrino. Luego estudió la radiactividad artificial, descubierta por el matrimonio Joliot-Curie, y en 1934 descubrió la provocada por un bombardeo de neutrones; posteriormente vio que las sustancias hidrogenadas y, en general, los elementos ligeros podías disminuir la velocidad de los neutrones después de choques elásticos y así, en 1953 – 36 estudió las propiedades de absorción y difusión de los neutrones lentos.

En 1938 obtuvo el premio Nobel de Física. Luego, se trasladó a los Estados Unidos; trabajando en la Columbia University de Nueva  York y en 1942, en la  Universidad de Chicago, donde hizo funcionar una pila de uranio y grafito, el primer reactor nuclear. Estudió el movimiento de los neutrones lentos y la difracción de los neutrones por diversos cristales. Durante el período 1947-49 realizó investigaciones teóricas y experimentales sobre las influencias mutuas existentes entre las partículas elementales y publicó un esbozo de teorías acerca del origen de los rayos cósmicos.

En 1949, obtuvo una amplia serie de experiencias sobre las propiedades de difusión de los mesones por los protones, campo en el cual llegó asimismo a numerosos resultados fundamentales. En 1953 fue nombrado presidente de la American Physical Society. Publicó cuatro libros: Introduzione alla Fisica atomica (1928), Molecole e cristalli (1934), Thermodyniamics (1937) y Elementary particles (1951), Fermi destaca en la historia de la Física no sólo por sus dotes de investigador, sino también por sus elevadas cualidades de maestro.