Acerca de
Establecer adecuadas políticas y estrategias relacionadas con la Alimentación Infantil puede significar un importante impacto en la reducción de la mortalidad infantil (13% según BMJ 2001;323:303) y de niñas y niños menores de 5 años (19% según the Lancet 362, julio 2003), una de las varias contribuciones que aquellas tendrían para el logro de las Metas de Desarrollo del Milenio. Más allá de esto, su peso en términos de alcanzar niveles óptimos de calidad de vida (y su impacto en términos de reducción de enfermedades crónicas no transmisibles) e igualación de oportunidades iniciales para las niñas y niños que nacen en América Latina es inigualable.
El resultado de una adecuada alimentación y nutrición puede ser la llave de los profundos cambios que nuestra Región necesita afrontar, fundamentalmente como estrategia orientada a disminuir en términos reales la inequidad existente. En este sentido se requieren nuevos profesionales y gestores en el campo de la salud capaces de liderar el proceso desde el diseño, planificación y ejecución de políticas y estrategias de Alimentación Infantil que a la vez den cuenta de los acuerdos y tratados internacionales suscriptos.